Ruido en víspera de Santo Tomás
No voy a ir a Bilbo por Santo Tomás. Bueno, lo que no voy a hacer, eso seguro, es ir en metro. La verdad es que últimamente ya había fallado bastante, en los últimos años voy poco al botxo, pero en esta ocasión no voy por solidaridad con los trabajadores del metro. De mala ostia.
La fiesta fue en su día momento y lugar. Quienes trabajaban la tierra pagaban en especies a los propietarios. Eso de fiesta del agro lo suelen utilizar precisamente quienes no han sido históricamente nada sensibles a las reivindicaciones de baserritarras y ganaderos. Algún portavoz hostelero habla de falta de solidaridad por parte de los trabajadores del metro. Consejos tengo…
Los hosteleros ganarán… lo que puedan. Lo mismo que los que venden chorizo o txakoli. Ese día se gana y se pierde. Lo que se gana, sobre todo, es una buena chufla.
También se puede ir andando. Y la vuelta a pata puede ser buena idea para pasar el atxurre. No hubo metro metro hasta hace dieciséis años y, por ejemplo, la línea de Ezkerraldea enlazó Barakaldo seis años después.
Pero lo que tenemos este año es mucho ruido previo. El lehendakari Patxi López elevó su tono frente a los trabajadores de Metro Bilbao, pero la escalada ha ido en aumento. Por ello este inhabitual post, contadas veces había escrito sobre conflictos laborales. Porque de eso se trata, ¿no? ¿o quizá nos hemos vuelto todos locos?
Más allá de un conflicto laboral enconado, irresuelto, en el que cada parte juega sus bazas, no sé qué pensar al escuchar al consejero de Interior, Rodolfo Ares hablando de rehenes, en referencia a eventuales usuarios del metro perjudicados por los intereses de los trabajadores. Un análisis que reporte mínimamente para el debate social no es, casi nunca, lo que se puede esperar de un jefe de la policía. Y directamente responsabilizando a PNV, ELA y LAB, quien viene apareciendo desde hace días es el portavoz del PSE en el Parlamento de Gasteiz, José Antonio Pastor, quien ya mencionó lo del secuestro, en este caso por parte de los sindicatos (los comparó con la mafia) hacia la plantilla.
Es lo que hay, total, para un día durante el que llega definitivamente el momento en que el metro le importa un carajo a quien está de fiesta. ¡A ver si a la izquierda -a parte de ella- le van insuflando nuevos aires! A mí me da la impresión de que otras fuerzas de izquierda dan paso a nueva sabia e incluso aplican valores de izquierda en sus procesos. Y es que, cuando dicen que son necesarios para la política vasca, no acabo de entender a qué se refieren.


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